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¡FORMACIÓN DE INTÉRPRETES EN 16 HORAS! CUIDADO CON LOS INTÉRPRETES AL VAPOR, POR BUENA QUE PAREZCA LA INTENCIÓN

En fecha reciente la Alcaldía Cuauhtémoc abrió sus puertas para que se impartiera una certificación de 16 horas para deportados bilingües con el fin de que se capacitaran como intérpretes. Esta iniciativa impulsada por New Comienzos y la Ohio Sate University con el nombre de “Certificación para intérprete bilingüe y actividades culturales en el Little L.A.”, está orientada a los migrantes que hayan vivido en Estados Unidos.

Es más, Fernando Camacho Servín del periódico La Jornada (Domingo 6 de enero de 2019, p. 11) va un paso más allá pues dice que se “certificarán como “intérpretes traductores”, lo cual es todavía más ilógico en 16 horas.

Nuestros connacionales que vuelven tienen un valor agregado que es la lengua (a distintos niveles de conocimiento) y buscan espacios de reinserción en la sociedad, pero pensar en eso como el único prerrequisito para un intérprete profesional es una visión muy simplista; la formación de un intérprete profesional no es cosa de horas, es de años, con capacitación académica formal a nivel licenciatura o posgrado, con antecedentes mínimos de preparatoria, alto nivel cultural, años de estudio de una lengua extranjera y experiencia bicultural.

Haber vivido en Estados Unidos no da a los migrantes una biculturalidad y bilingüismo por el mero hecho de haber estado allá, pues es muy común que su vida y actividades transiten dentro de su comunidad, en su lengua y cultura. De cualquier manera es innegable que con la debida capacitación  estos mexicanos bilingües (y en algunos casos biculturales) pueden prestar servicios en diversas dependencias o empresas, pueden tender puentes de comunicación en ONGs o en un sinfín de espacios técnicos, pueden recibir instrucción en áreas en donde es común tener interacción en otra lengua como un call center, pueden ser un gran apoyo para migrantes en aspectos sociales dentro de procesos de deportación, u ocupar puestos que demandan el manejo de otra lengua, como puede ser en el sector turismo que tanto necesitan de este valor agregado.

Traducción | GDA

Por todo esto, es importante llamar la atención a lo incompleta que puede ser una iniciativa que haga pensar que la formación de un intérprete para un entorno de eventos (cursos, congresos, negociaciones de alto nivel, trabajo especializado de campo) se logra en 16 horas, porque el cliente final no merece recibir un servicio improvisado y el candidato no merece que le atraigan con una zanahoria de $500 la hora sin estar a la altura del reto, con claro desconocimiento la realidad de nuestra profesión, y sin el aval de la autoridad educativa en México, la SEP.

¿Alguna vez ha visto un curso para convertirse en maestro, contador o médico en 16 horas? ¿Por qué en intérprete sí? Nuestra profesión lleva décadas abriéndose un espacio en la sociedad, logrando el reconocimiento como profesión y no como oficio, organizándose en asociaciones profesionales, ganando paulatinamente protagonismo en entornos públicos y privados, y buscando elevar el nivel del servicio que nuestros contratantes y clientes finales merecen, y esperan.

Si usted busca un intérprete profesional, pregunte sobre sus antecedentes académicos y profesionales, está en su derecho, porque tender puentes de comunicación implica una enorme responsabilidad y no puede estar en manos improvisadas. ¡Abramos espacios como sociedad pero en forma reflexiva y organizada!

https://alcaldiacuauhtemoc.mx/con-certificacion-alcaldiacuauhtemoc-brinda-oportunidad-de-empleo-acomunidad-migrante/

https://www.jornada.com.mx/2019/01/06/poli